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Nace el grupo de trabajo Consultoría Autista dentro del proyecto Rumbo

  • El proyecto Rumbo, dentro del ámbito del autismo, ha puesto en marcha este grupo de trabajo que valide la accesibilidad de materiales y propuestas del proyecto .
  • Además, es un espacio de intercambio de ideas y participación de personas autistas que canaliza sus opiniones y propuestas sobre la actividad del proyecto.
  • Su participación aumenta la calidad y relevancia de los servicios propuestos en el proyecto.
  • 6 profesionales de los diferentes territorios que participan en el proyecto conforman esta consultoría profesional que nace con vocación de continuidad.
Fotografía de los brazos de cinco personas que están chocando sus puños en el centro de una mesa de trabajo. Bajo los brazos hay papeles, cuadernos y ordenadores portátiles.

Se llama ‘Consultoría autista’ y supone un avance en la participación de las personas con autismo en proyectos destinados a mejorar su calidad de vida.  Hablamos de un grupo de profesionales, hombres y mujeres, que representan la diversidad de esta condición del neurodesarrollo y que están formando parte de un grupo profesional que analiza, asesora y valida las diferentes temáticas con las que trabaja el proyecto Rumbo en el ámbito del autismo.  

Los entornos amigables, el ocio inclusivo, la accesibilidad, la vida independiente o la participación social son algunas de algunas de las áreas en las que trabaja Rumbo, uno de los 20 proyectos piloto impulsado por el Ministerio  de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, con el objetivo de abordar con garantías la transición del modelo de cuidados “institucionalizado” a otro basado en el marco de los derechos humanos, desde un enfoque de desarrollo comunitario y centrado en el proyecto de vida de cada persona.  

La idea surge de la necesidad de poner en marcha metodologías participativas que incluyan de forma activa a las personas con autismo. El reconocimiento de las personas autistas como agentes activos de su propio cambio enriquece y diversifica las prácticas profesionales y las soluciones que se proponen en diferentes ámbitos y contextos. Asegurar que sus voces se reflejen en los procesos (de análisis y consultoría), optimiza la toma de decisiones y, además, aumenta la calidad y la relevancia de los servicios que finalmente se pueden ofrecer al colectivo. 

Así, ‘Consultoría Autista’ es un espacio creado para el intercambio de ideas y la participación que canaliza las opiniones y propuestas de las propias personas autistas sobre la actividad del proyecto Rumbo. 

Equipo consultor

El grupo está formado por profesionales que trabajan en las diferentes federaciones de los territorios donde se desarrolla el proyecto Rumbo y la propia Confederación. Profesionales con diferentes perfiles de la Federación Autismo Galicia, Autismo Andalucía, Autismo Castilla y León y la Federació Catalana d’Autisme conforman este grupo de consultoría en el que se ha intentado representar la mayor diversidad de realidades posibles presentes en el espectro del autismo. Esto garantiza que todas las opiniones y voces son escuchadas, y que las conclusiones a las que se llega respetan la realidad y las necesidades de todos los perfiles representados en la consultora.      

 

Imagen de una reunión online del grupo de Consultoría Autista de Rumbo

Reunión de bienvenida del grupo de trabajo ‘Consultoría Autista’ del Proyecto Rumbo.

El equipo está formado por: 

  • 5 personas consultoras con perfiles cognitivos y sensoriales diferentes, procedentes de los diferentes territorios que participan en el proyecto, incluido el ámbito estatal  
  • 1 persona mediadora autista y 1 asesora externa, encargadas de la coordinación. 

Además, de manera puntual participan otras personas como facilitadoras para ofrecer asistencia o apoyo en el proceso y poder garantizar la comprensión de la información, resolver posibles dudas o consultas. 

 

Metodología de trabajo

Para establecer una forma de trabajo adecuada, el primer paso fue conocer las circunstancias y necesidades de sus miembros. Se hizo una evaluación de necesidades de los y las profesionales que se incorporaban a este grupo de consultoría. Se valoraron aspectos como: 

  • necesidades de apoyo 
  • modos de trabajo preferidos 
  • formación 
  • y experiencia profesional.  

Con todo, se estableció una metodología de trabajo que tiene como pilares fundamentales ofrecer contexto suficiente y la mayor anticipación posible (cronograma de actividades, proyectos, roles y funciones, etc.). Ofrecer información sobre las normas del entorno laboral, los procedimientos y las fórmulas que se van a emplear garantizan el buen funcionamiento del trabajo del equipo.  

El grupo se reúne una vez a la semana de forma virtual. En esta reunión conocen los detalles de las tareas a realizar que se agrupan en dos bloques principales: 

  • Peticiones concretas de asesoramiento que recibe por parte de los/as responsables del Proyecto. Las estudia, debate y ofrece conclusiones. 
  • Validación de la comprensión de documentos y la accesibilidad de entornos físicos o servicios, para garantizar la accesibilidad de los resultados del trabajo del proyecto Rumbo con especial atención a las necesidades y características de las personas en el espectro del autismo.  

Pero además, el grupo de Consultoría Autista también puede desempeñar otras tareas relacionadas con la formación, la transferencia de conocimiento o cualquier otro tipo de actividades que permitan al grupo desarrollar sus ideas y proyectos propios. 

Una vez que conocen los detalles de la tarea, de forma individual cada persona consultora completa un cuestionario con preguntas sobre los elementos más importantes para su análisis. En la siguiente sesión virtual, se ponen en común las respuestas y se acuerda el resultado final. Estas conclusiones se trasladan a un informe que será el resultado de su trabajo. 

 

Consultoría Autista: nueva figura, gran potencial

Uno de los ejes transversales del proyecto Rumbo es la accesibilidad. El paradigma social y de derechos, en su apuesta por la vida autónoma y digna de las personas con discapacidad, obliga a reflexionar sobre el papel de las personas con autismo en los distintos proyectos destinados a mejorar su calidad de vida, para garantizar que lo propuesto se adapta a sus necesidades.  

Por ello, la creación de este equipo, de esta nueva figura es un paso más. Este grupo no es solo un espacio para la evaluación de las condiciones de accesibilidad, sino también un espacio para la participación de profesionales autistas a través del que canalizar sus opiniones y propuestas sobre la actividad del proyecto Rumbo. 

La inclusión de las personas con autismo en el proyecto busca promover la equidad, el respeto y la responsabilidad con el colectivo autista, así como favorecer su empoderamiento y autonomía. Mediante su participación, no solo contribuyen a la investigación y al diseño de soluciones, sino que también adquieren una mayor comprensión de su condición, aprenden a expresar sus necesidades y experiencias y desarrollan competencias para la toma de decisiones informadas. 

Con este u otros formatos, esta metodología participativa nace con vocación de continuidad por el potencial de producir resultados significativos y duraderos para el colectivo del autismo y la sociedad en general. 

 

Imagen en la que se ven los logos de las 5 confederaciones que participan en el proyecto Rumbo, las cuatro federaciones implicadas en la parte de autismo del proyecto (Andalucía, Galicia, Federación Catalana de Autismo y Castilla y León), y los financiadores (Fondos NextGeneration de la unión Europea; Ministerio de Derechos Sociales Agenda 2030 y el Plan de Recuperación, Transición y Resiliencia.