Los servicios de atención temprana deben incorporar los modelos centrados en la familia
- En el Día Mundial de la Atención Temprana, reivindicamos que los modelos centrados en la familia dejen de ser la excepción y se conviertan en el estándar: con profesionales adecuadamente formados, servicios que involucren a las familias como agentes clave y políticas públicas sostenidas en evidencia científica.
Acceder a una intervención temprana es esencial para los niños y niñas autistas y sus familias. Actuar en los primeros años de vida permite aprovechar la plasticidad del desarrollo infantil, promover habilidades fundamentales y reducir barreras a su participación social a lo largo de la vida.
Si bien la clave está en intervenir pronto, es fundamental hacerlo desde modelos basados en la evidencia, respetuosos con el desarrollo y centrados en las necesidades reales de cada persona y su entorno familiar. En este sentido, los modelos de intervención naturalistas basados en el desarrollo y la conducta (NDBI) representan un avance significativo en la atención temprana del autismo. Sin embargo, su incorporación en los servicios de atención temprana sigue siendo desigual en nuestro territorio.
Las NDBI se caracterizan por integrarse en las rutinas del niño o la niña —como el juego, la alimentación o el baño— para generar oportunidades de aprendizaje en contextos significativos. Estas intervenciones parten de los intereses del propio niño o niña, lo que favorece su motivación, y aplican técnicas conductuales positivas y progresivas, como el refuerzo natural o la imitación. Además, se adaptan a cada momento evolutivo garantizando una respuesta ajustada a sus necesidades. El elemento central de este enfoque es la implicación activa de las familias, que son formadas para aplicar estas estrategias en su hogar, su entorno educativo y en la comunidad.
Por ello, en el Día Mundial de la Atención Temprana reivindicamos que los modelos centrados en la familia dejen de ser la excepción y se conviertan en el estándar: con profesionales adecuadamente formados, servicios que involucren a las familias como agentes clave y políticas públicas sostenidas en evidencia científica. En ese sentido, desde Autismo España reclamamos:
- Mayor coordinación entre los agentes implicados: se necesita una mayor coordinación entre los sistemas implicados (servicios sociales, educación y salud), además de dotarles de los medios y recursos suficientes.
- Crear una red de centros especializados: se necesita crear una red variada y suficiente de centros especializados en la atención a menores con autismo.
- Promover el acceso a programas individualizados: se necesita promover el acceso igualitario de todos los niños y niñas con autismo a programas individualizados a cargo de equipos interdisciplinares formados en modelos de intervención basados en la evidencia.
- Formación especializada en autismo de los equipos de atención temprana.
- Avanzar hacia una normativa común de ámbito estatal sobre atención temprana que elimine las asimetrías existentes en la actualidad en las distintas comunidades autónomas en este ámbito y que impactan de manera directa en desigualdades en la atención e intervención en los distintos territorios del país.
Recursos de interés
Porque no se trata solo de intervenir temprano, sino de hacerlo mejor, compartimos algunos recursos sobre NDBI y enfoques centrados en la familia:
- Guía infográfica breve. Puedes descargarla en este enlace.





