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17.02.2026 Sensibilización

Las personas con autismo sin discapacidad intelectual también precisan apoyos especializados

  • Así se ha puesto de manifiesto hoy en la jornada organizada por Autismo España para visibilizar la realidad y necesidades de esta parte del colectivo.
  • Repasamos los vacíos legales existentes en la normativa española que hacen que las personas autistas sin discapacidad intelectual queden fuera del reconocimiento de determinados derechos.
  • Apoyos en ámbitos como la educación, el empleo o la accesibilidad de los entornos son clave para que puedan disfrutar de una vida plena y participar en la sociedad en igualdad de condiciones.

Comprender el autismo en todas sus formas es avanzar hacia una sociedad más justa, empática y respetuosa con la diversidad humana, en la que todas las personas puedan participar en igualdad de condiciones. Porque, aunque compartan diagnóstico, la realidad de cada persona como autismo es única, por lo que precisa apoyos individualizados y especializados, adaptados a cada etapa de su ciclo vital.

En el caso de aquellas que no presentan discapacidad intelectual, estos apoyos pueden resultar menos visibles, pero no por ello menos necesarios. Así se ha puesto de manifiesto hoy en la jornada que Autismo España ha organizado en Servimedia para visibilizar la realidad y necesidades esta parte del colectivo, en el marco del Día Internacional del Síndrome de Asperger, que se celebra mañana, 18 de febrero.

Como ha explicado Ruth Vidriales, directora técnica de Autismo España, el síndrome de Asperger es una categoría que desapareció hace años de los sistemas de clasificación utilizados internacionalmente para hacer diagnósticos clínicos, pero se mantiene la denominación social por una cuestión identitaria y por el sentimiento de pertenencia que pueden presentar las personas que recibieron dicho diagnóstico. A día de hoy, se define como autismo cuando no se acompaña de discapacidad intelectual ni de dificultades significativas de lenguaje en sus aspectos formales.

“El autismo es un espectro, una condición muy diversa. Lo que varía son las necesidades de apoyo de las personas que lo presentan, pero no las manifestaciones nucleares del autismo, que son comunes y que se presentan con independencia de que haya o no discapacidad intelectual”, ha asegurado Vidriales. Por ello, ha añadido, es necesario “poner el foco en la persona y en sus necesidades, capacidades y fortalezas” y entender que la diversidad del autismo “forma parte de la diversidad de la propia sociedad».

Principales barreras y apoyos necesarios

El director general de Servimedia, José Manuel González Huesa, ha moderado la jornada, en la que varias personas autistas sin discapacidad intelectual han compartido sus testimonios para dar a conocer las barreras que enfrentan en su día a día y los apoyos que precisan para mejorar su calidad de vida.

Adriana Sánchez ha comenzado su intervención señalando que las personas autistas “enfrentamos muchos desafíos en nuestro día a día y necesitamos vivir aceptándonos sin enmascarar y ser una parte activa de la sociedad”. Para conseguir llevar una vida independiente, ha asegurado, son necesarios una serie de apoyos clave como entornos adaptados, «para poder comprender la información y participar en la sociedad en igualdad de condiciones, tomar nuestras propias decisiones y desarrollarnos plenamente dentro de una comunidad».

Foto: Servimedia

En materia de educación, Adriana ha señalado que resulta esencial mejorar la capacitación y formación del profesorado, para que ofrezca una respuesta educativa de calidad al alumnado con autismo, que no deja de crecer en nuestras aulas y que es especialmente vulnerable a sufrir acoso escolar. “Necesitamos profesionales comprometidos y formados que entiendan que hay vida más allá de las aulas; que no solo hacen falta adaptaciones curriculares, sino que hay patios, comedores… y en estos espacios también hay acoso escolar, violencia y exclusión hacia el alumnado autista”.

Dari Goitia, por su parte, se ha centrado en otro de los ámbitos que preocupa al colectivo del autismo: el empleo. Disponer de un trabajo es esencial para garantizar la igualdad de oportunidades y promover el desarrollo personal, la participación social y una vida independiente. Pese a ello, solo 2 de cada 10 personas autistas tiene empleo. Para Goitia, estas cifras se explican, en parte, porque en los procesos de selección, “muchas entrevistas de trabajo no se centran en las competencias reales que tienen las personas, sino en aspectos formales de comunicación o comportamiento que no siempre están vinculados al desempeño del puesto».

Además, Dari se ha referido al estigma social que persiste en torno al autismo, que puede concebirse como una enfermedad mental, y a la invisibilidad de la condición: “Al no tratarse de una discapacidad física, está invisibilizada y es más complicado que nos acepten”, ha asegurado, añadiendo que el entorno “no está preparado para recibir a las personas autistas. Hay que ver más allá del diagnóstico y facilitarnos los apoyos que necesitamos”. En este sentido, ha señalado como una posible solución el empleo con apoyo y la figura del preparador laboral, «porque ofrece acompañamiento individualizado tanto a la persona como a la empresa, facilitando la adaptación al puesto, la formación en las tareas y el seguimiento continuado en el entorno laboral ordinario».

Eva García, miembro de la Junta Directiva de Asperger España, ha puesto el foco en la necesidad de conocer mejor cómo se manifiesta el autismo en las niñas y mujeres, ya que el enmascaramiento provoca diagnósticos muy tardíos que hacen que se retrase el acceso a los apoyos que necesitan. En este sentido, se ha referido al Observatorio de la Mujer Asperger, creado por la Confederación como “un espacio para escucharnos y compartir experiencias”.

Eva también ha insistido en la necesidad de luchar contra el acoso escolar que sufre buena parte del alumnado autista, que suele ser “exclusión, aislamiento y burlas”, y ha demandado a las Administraciones el reconocimiento de la discapacidad para las personas con autismo sin discapacidad intelectual, para que esta parte del colectivo pueda acceder a los apoyos que necesita.

Vacíos legales que dejan fuera del reconocimiento de derechos

Foto: Servimedia

En esta misma línea se ha manifestado Cristina Gómez, miembro de la Junta Directiva de Autismo España, quien ha señado que la Confederación, como entidad de referencia y representación del autismo en nuestro país, trabaja intensamente para que «la normativa cambie y contemple de manera específica el autismo y toda su variabilidad».

«El grado de discapacidad es la puerta de entrada a los derechos y, por ello, necesitamos que el colectivo del autismo tenga reconocida esa especificidad, para que todas las personas autistas puedan acceder a los ajustes y apoyos necesarios en todos los aspectos de la vida que le permitan vivir una vida plena en igualdad de condiciones”, ha asegurado Cristina Gómez. “De lo contrario, muchas personas se van a quedar fuera de ese reconocimiento de derechos y no van a tener apoyos en educación, empleo, programas de vida adulta, etc”, ha añadido.

En este sentido, ha remarcado que, desde Autismo España, «trabajamos para reforzar la voz del colectivo y garantizar que las personas autistas y sus familias estén presentes en los espacios donde se toman decisiones que afectan a su vida». En este camino, la Confederación colabora con Asperger España para “aunar esfuerzos y tener una voz unitaria ante los agentes sociales y políticos”, que redunde en una mejora de la calidad de vida de todas las personas con autismo y sus familias en nuestro país.

Grabación de la jornada

Si no has podido seguir la jornada, antesala del Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, que se celebra el próximo 2 de abril, puedes ver la grabación en el canal de YouTube de Servimedia, en este enlace.