«Porque nuestras vidas no terminan en la infancia»
La mujer adulta que hoy escribe, pinta y canta es, en el fondo, la misma niña que lloraba cuando el mundo se volvía demasiado intenso.
La misma que creció sin amigos, intentando descifrar un entorno que no hablaba su idioma, que no entendía su silencio, que no veía su esfuerzo…
Lidiando con esos ruidos que a nadie más parecían molestar.
La misma niña que volvía agotada del colegio.
«Porque nuestras vidas no terminan en la infancia…»
Porque el autismo no se queda en la infancia.
Porque aquella niña no “superó” nada: simplemente aprendió a vivir sin renunciar a sí misma.
Y hoy, desde la adultez, ocupa un lugar que durante años le costó encontrar.
Somos las niñas que fuimos y las mujeres que somos.
Y seguimos aquí, creando, aportando, existiendo con dignidad.
Con voz, con historia y con un futuro que también nos pertenece.
Pero aun así avanzamos, aunque no haya senderos.
Y en cada paso dejamos una luz pequeña, suficiente para que otra persona no camine tan a oscuras.
Adriana Nash Ruth @teayarte





