Reclamamos que el nuevo Reglamento de accesibilidad cognitiva garantice los derechos de las personas autistas
- La accesibilidad cognitiva es un derecho fundamental para las personas con autismo y debe desarrollarse con rigor técnico, evidencia científica y teniendo en cuenta la diversidad del espectro.
- Una sociedad accesible cognitivamente es una sociedad en la que más personas pueden comprender, decidir, participar y ejercer sus derechos en igualdad de condiciones.
El Reglamento de condiciones básicas de accesibilidad cognitiva llega al Consejo de Ministros tras más de dos años de trabajo y en cumplimiento del compromiso adquirido con la aprobación de la Ley 6/2022, de 31 de marzo, que incorporó por primera vez la accesibilidad cognitiva al marco normativo básico de los derechos de las personas con discapacidad, definiéndola como «la característica de los entornos, procesos, actividades, bienes, productos, servicios, objetos o instrumentos, herramientas y dispositivos que permiten la fácil comprensión y la comunicación» y advirtiendo que la accesibilidad cognitiva no se había tenido en cuenta al desarrollar la accesibilidad universal.
Desde Autismo España consideramos que este Reglamento representa una oportunidad fundamental para avanzar en la garantía efectiva de los derechos de las personas autistas y para hacer realidad una sociedad en la que todas las personas puedan comprender la información, orientarse en los entornos y participar en igualdad de condiciones.
Para las personas autistas, la accesibilidad cognitiva tiene una relevancia especial. Las dificultades para comprender determinados mensajes, anticipar situaciones, interpretar información o desenvolverse en entornos complejos pueden convertirse en importantes barreras para el ejercicio de derechos tan básicos como acceder a la educación, recibir atención sanitaria, utilizar el transporte público, realizar trámites administrativos o participar en la vida social.
Por ello, la accesibilidad cognitiva no puede entenderse únicamente como una cuestión de simplificar textos o utilizar pictogramas. Debe abordarse desde una perspectiva amplia, rigurosa y respetuosa con la diversidad de necesidades de las personas autistas.
Durante el proceso de elaboración del Reglamento, Autismo España ha participado activamente realizando aportaciones destinadas a garantizar que el desarrollo de la accesibilidad cognitiva tenga en cuenta las particularidades del autismo. Entre ellas, hemos insistido especialmente en cuatro cuestiones:
- El uso adecuado de los pictogramas, teniendo en cuenta que son una herramienta compleja que no puede utilizarse de manera indiscriminada y cuyo empleo debe responder a una reflexión técnica sobre sus diferentes funciones, características y destinatarios.
- La incorporación de la dimensión de la accesibilidad sensorial, ya que las condiciones ambientales pueden facilitar o dificultar significativamente la capacidad de una persona autista para recibir, procesar y comprender la información.
- La inclusión del Centro Español sobre Trastorno del Espectro del Autismo, cuyo conocimiento especializado resulta fundamental para incorporar al Reglamento los matices y necesidades específicas que presenta el autismo.
- El empleo de técnicas normalizadas y basadas en la evidencia científica, como garantía de que las medidas de accesibilidad cognitiva no respondan únicamente a percepciones subjetivas sobre aquello que supuestamente resulta comprensible.
La accesibilidad cognitiva debe partir de una idea esencial: lo que resulta comprensible no es igual para todas las personas. La edad, las capacidades, el contexto sociocultural, el dominio del idioma o las características cognitivas y sensoriales pueden influir en la forma en que cada persona recibe y procesa la información.
En el caso de las personas autistas, esta diversidad hace especialmente necesario que las medidas de accesibilidad se diseñen desde el conocimiento y la evidencia, evitando soluciones genéricas que puedan no responder a las necesidades reales de quienes van a utilizarlas.
Por este motivo, desde Autismo España consideramos imprescindible que el Reglamento establezca obligaciones claras, exigibles y técnicamente fundamentadas, que permitan avanzar desde las declaraciones de principios hacia una verdadera transformación de los entornos y de la información que reciben las personas.
La accesibilidad cognitiva debe permitir que una persona autista pueda comprender qué ocurre a su alrededor, qué se espera de ella, qué opciones tiene y cómo puede ejercer sus derechos, sin depender de que otra persona interprete o facilite constantemente la información.
Estamos, por tanto, ante una oportunidad para avanzar hacia una sociedad más comprensible, accesible e inclusiva. Una sociedad en la que la accesibilidad cognitiva no sea una buena práctica voluntaria, sino una garantía efectiva de derechos.
Desde Autismo España esperamos conocer el texto definitivo del Reglamento y comprobar en qué medida incorpora las aportaciones realizadas durante este proceso. Seguiremos trabajando para que su desarrollo responda a las necesidades de las personas autistas y contribuya a eliminar las barreras que todavía dificultan su plena participación social.
Es el momento de regular con valentía y rigor para hacer avanzar la transformación comprensible que España tiene pendiente.
Porque una sociedad accesible cognitivamente es una sociedad en la que más personas pueden comprender, decidir, participar y ejercer sus derechos en igualdad de condiciones.





