Compartir

Autismo en personas adultas y salud mental

  • En el Día Mundial de la Salud Mental, recordamos que cuidar la salud mental de las personas adultas autistas también significa comprender sus necesidades y garantizar los apoyos que necesitan.
Una mujer de espaldas hablando frente a otra mujer autista sentada en el suelo

El autismo acompaña a la persona a lo largo de toda su vida, aunque sus características pueden manifestarse de diferentes maneras según la edad, las circunstancias y las demandas del entorno.  

En la edad adulta pueden seguir estando presentes diferencias en la comunicación social, necesidad de previsibilidad, intereses intensos, patrones repetitivos o sensibilidad a determinados estímulos sensoriales. Su impacto, sin embargo, es diferente en cada persona. 

En algunas personas adultas, las características autistas pueden pasar desapercibidas porque, con el paso de los años, han aprendido a adaptarse a las situaciones sociales, compensar algunas dificultades o enmascarar determinadas conductas. Mantener este esfuerzo de adaptación durante largos periodos puede generar cansancio, estrés y malestar emocional, un agotamiento que se conoce como «burnout autista». 

Además, la vida adulta puede implicar demandas que requieren un esfuerzo añadido, como afrontar cambios, organizar varias tareas, desenvolverse de forma autónoma o interpretar normas sociales que no siempre son explícitas. La exposición a determinados estímulos sensoriales también puede provocar sobrecarga.  

Cuando estas situaciones se mantienen en el tiempo y no existen los apoyos necesarios, pueden afectar al bienestar y a la salud mental. Así, algunas personas autistas llegan a los servicios de salud mental por ansiedad, depresión, estrés, dificultades en el ámbito laboral o en las relaciones, o por un agotamiento intenso.  

Además, pueden coexistir otros problemas de salud mental o del neurodesarrollo, como el TDAH, la ansiedad, la depresión o el trastorno obsesivo-compulsivo.  

Para identificar y abordar adecuadamente estas situaciones es importante conocer la historia de cada persona, comprender sus necesidades y diferenciar las características propias del autismo de otros problemas que puedan estar presentes. Por ello, ante situaciones de malestar o dificultades que interfieran en la vida cotidiana, es recomendable buscar ayuda de profesionales de la salud mental con conocimientos sobre autismo. 

El bienestar no depende únicamente de las características de la persona. Contar con apoyos adecuados, un entorno comprensivo, oportunidades de participación e inclusión y una atención sanitaria adaptada a sus necesidades puede contribuir de forma importante a mejorar la autonomía, bienestar y calidad de vida de las personas adultas con autismo.  

 

Descarga la infografía

Puedes descargar la infografía "Autismo en personas adultas y salud mental" en el botón inferior.