“Tenía miedo de mis compañeros y encontré en la orientadora mi refugio”
- María Belén Martín comparte su testimonio y las dificultades que vivió durante su etapa escolar por la falta de diagnóstico y de apoyos especializados.
Nací un 15 de agosto mediante cesárea, haciéndome un leve daño al nacer, por lo que me llevaron a muchos médicos de pequeña (psiquiatras, centros de valoración…). Ninguno sabía lo que me pasaba.
Cuando estaba en Primaria sufrí bullying, debido a que tenía los ojos pequeños, parecidos a las personas que viven en Asia. Me iba a un rincón del patio del recreo y los niños grandes me asustaban llamándome “china”.
Había compañeros que no me querían. A veces me quedaba mirando a algunos en clase y se sentían molestos, y yo tenía mucho miedo. Una vez me encerraron en el baño y me asusté mucho. Y una compañera me lanzó batido a la cara.
En Secundaria también sufrí acoso escolar. Mis compañeros apretaban mi mesa de modo que no pudiera salir y hasta me rompieron el estuche. Gracias a la orientadora principal, me compraron uno nuevo. Me obsesioné con ella como modo de refugio y protección. Era mi “ángel de la guarda”.
Ella misma me hizo un informe y, ya en la Facultad de Psicología, me hicieron las pruebas pertinentes y me diagnosticaron síndrome de Asperger, ahora dentro del Trastorno del Espectro Autista según el DSM-V.
Ya teniendo un diagnóstico me fue algo más fácil, aunque en la Facultad donde estudiaba me seguía aislando y no tenía amistades; me sentía muy deprimida.
Después seguí mi trayectoria académica en gestión de la información. Pero, al empezar, tuve problemas con la orientadora principal, porque se negaba a hablar conmigo por mi exigencia. Tuve muchos problemas legales y un gran trauma que acarreo desde entonces.
A día de hoy me he reencontrado con mi psicóloga de la infancia y también me he acabado obsesionando a modo de amistad por todo lo que me ayudó de pequeña.
Siempre he sido tímida y por eso tengo a personas de referencia, como mi hermana o mi actual compañera de trabajo, que son más sociables.
María Belén Martín





