Sobre el TEA

Intervención y apoyos

Intervención

Intervención integral y especializada

Es preciso impulsar la implentación de intervenciones contrastadas para las personas con TEA en los distintos sistemas que les atienden a lo largo de su vida, fundamentalmente el sanitario, el educativo y el social. Así se les podrá facilitar la transición entre las distintas etapas vitales y se contribuirá a erradicar prácticas no recomendadas o sin evidencia contrastada.

También es necesario promover el desarrollo, la implantación y la evolución de sistemas de coordinación que ayuden a garantizar la trasversalidad de las intervenciones y la continuidad de la atención que reciben las personas con TEA y sus familias, integrando para ello a los profesionales de las asociaciones en el seguimiento de los casos y en la planificación y dinamización de los apoyos y oportunidades.

¿Son recomendables las terapias con animales?

Actualmente no se dispone de evidencia científica sólida que apoye el uso generalizado de este tipo de intervención en el caso de las personas con TEA. La investigación al respecto es limitada y presenta debilidades importantes, como el escaso número de participantes en los pocos estudios que están publicados, o la inconsistencia en cómo se evalúan sus resultados.

Por ello, al menos de momento, no es posible afirmar que este tipo de intervenciones produzcan cambios significativos en las alteraciones nucleares del TEA y tampoco se pueden recomendar de manera generalizada como intervención con eficacia contrastada para todas las personas que presentan este tipo de trastorno.

Estas cuestiones son importantes a la hora de que las familias se planteen o no acceder a este tipo de intervenciones, y también de las expectativas que puedan tener sobre sus resultados.

Evidentemente, pueden ser experiencias satisfactorias y motivadoras para determinadas personas con TEA que disfrutan del contacto con los animales. No obstante, esto no debe confundirse con que sean efectivas para modificar sustancialmente las manifestaciones nucleares del TEA ni con que sean recomendables para el conjunto de las personas que forman parte de este colectivo.

Hoy por hoy, y hasta que la evidencia científica no apunte a otro tipo de resultados, nuestra recomendación es que en el caso de que las familias tengan que priorizar los apoyos que facilitan a sus hijos e hijas, estas intervenciones no resten tiempo ni esfuerzo a otras intervenciones que sí han mostrado eficacia en la promoción del desarrollo personal y de la calidad de vida de las personas con TEA, y que tienen un carácter psicoeducativo.